El fin del ala izquierda: un fracaso más sí importa

De mis antepasados galos conservo los ojos claros,
el seso estrecho y la torpeza en la lucha.

A. Rimbaud

El ala izquierda del gobierno “de amplia base” de Gana Perú ha sido expectorada este fin de semana. Menospreciados por la actuación presidencial en el tema Conga, pasados por encima con la declaratoria del estado de emergencia en Cajamarca, maltratados por la designación de Óscar Valdés –un pro minero de mano dura- y devueltos a sus casas de un zarpazo, la navidad se anuncia más triste que las anteriores. ¿Pero qué responsabilidad tiene la propia izquierda en su lamentable final? ¿Es que siempre vamos a culpar a otros de nuestros errores, o vamos a extraer alguna lección de lo ocurrido?

Uno cosecha lo que siembra. Una izquierda sin proyecto propio y que jugó los últimos años a ser “soporte técnico” o “base social” del caudillo de turno hipotecó su futuro a la voluntad y buen corazón de su líder temporal. Una izquierda que vive en el asiento trasero de carros ajenos se arriesga no solo a conflictos existenciales cuando el conductor le cambia la ruta, sino también a que la bajen al primer bache. La izquierda, y con ella una generación de dirigentes, vive hoy acaso su último gran fracaso cuyas causas no están ya relacionadas a la ochentera Izquierda Unida sino a su propia actuación en la última década.

Recuerdo cuando dije que este invierno
sería menos frío que el anterior.
Y aquí estoy,

congelándome.

Los Prisioneros

En julio del 2007, la CGTP convocó a un paro nacional en respaldo a las medidas de lucha del SUTEP. El acto central fue un mitin en la plaza San Martín donde el principal orador fue Ollanta Humala. En su discurso lucía bramante liderando las mismas “banderas de cambio” que los partidos de izquierda y sus organizaciones sindicales: firme oposición a Alan García, cambio de modelo económico y nueva constitución. En suma, los mismos puntos que en su fallida campaña presidencial, donde obtuvo un 47% de votos que lo convirtió en el objeto del deseo de una izquierda sin candidato presidenciable a la vista.

En adelante el Partido Socialista y el Partido Comunista centraron su estrategia y alinearon sus diminutas lanchas tras Humala. Apostaron sus pocas monedas a la ruleta electoral tras el número de Humala, con la esperanza de que reeditara un buen desempeño en el 2011. Mientras se vestían como los aliados naturales y le ofrecían su experiencia, sus redes y su aporte técnico, dejaban para siempre en el olvido la búsqueda de su inscripción legal. Patria Roja, fiel a su estilo, seguía reuniones con el nacionalismo mientras buscaba su inscripción legal para negociar en mejores condiciones con Humala. Nunca confiaron plenamente en él, y el tiempo les daría algo de razón.

Por otra parte, un grupo de técnicos e intelectuales de izquierda lanzaron en enero del 2010 un manifiesto en donde daban su apoyo a la candidatura presidencial de Ollanta Humala, quien a su juicio representaba “los ideales de la gran transformación que nuestra patria requiere”: “un cambio radical en la economía” y “una Nueva Constitución que exprese la voluntad popular y ponga fin al veto del gran capital”. Es decir, “recuperar nuestra patria, vendida y humillada”.

Jóvenes no eran. La mayoría era ya conocido por sus aportes y posturas en sus respectivos campos. Algunos incluso habían colaborado en gobiernos anteriores, como Alberto Adrianzén y Nicolás Lynch. Más se trataba del agrupamiento de la intelectualidad de izquierda existente bajo un rótulo nuevo: Ciudadanos por el Cambio. Su intención: ser el soporte técnico de un posible gobierno nacionalista, uno que cambie finalmente el modelo neoliberal. Consejeros de príncipe.

La necesidad imperiosa de actuar y llegar al gobierno llevó a estos actores a dejar a un segundo –o tercer o cuarto- plano la construcción de un proyecto propio de izquierda para “ponerse al servicio” del antiguo Comandante. Escondieron el tema Madre Mía bajo la cama, la manera (autoritaria) en que Humala manejaba su partido y la forma (discrecional) con que se relacionaba con su entorno eran irrelevantes. Había que pensar en lo “realmente importante”: el gobierno, cómo conquistarlo, cómo generar los cambios desde allí. Humala era el vehículo y todo lo demás eran detalles minúsculos. Cualquier propuesta de una candidatura alternativa desde la izquierda era vista por algunos como divisionismo, estrategias ambiciosas que no ponían primero los intereses del país… y los intereses del país estaban representados en Humala y su “propuesta de cambio”. El único candidato con opciones, la escalera al cielo del poder.

En las últimas tres semanas hemos visto lo peor del ala izquierda: sus límites. Los luminosos y vociferantes intelectuales progresistas brillaron por su silencio, el gran cambio que veían inminente se transformó en la continuidad que repudiaban apenas meses atrás. Los partido miembros de la alianza de gobierno dieron desde señales equívocas hasta silencios cómplices. Darle la contra a Humala podía generar que la cadena –como el imperialismo- se rompa por el lado más débil: ellos mismos. Sacar al ala izquierda no fue para nada costoso: sin base social real, sin partidos y sin una imagen positiva, poca era su capacidad de chantaje.

Hoy el gobierno de Humala tiene un pie en el centro y otro en la derecha, y difícilmente algo lo saque de allí. Las seguridades de antes son los escombros de ahora. Ser soporte del gobierno suena a broma de mal gusto, fortalecer Gana Perú es un insulto a la razón, y pensar el futuro de la izquierda en función al apetito electoral del PNP es una estrechez mental.

No creo que haya que entusiasmar a los jóvenes con lo que ha
sido nuestra generación. Todo lo contrario. Tal vez exagero.
Pero el pensamiento crítico debe ejercerse sobre nosotros.

A. Flores Galindo

La izquierda debe, por fin, asumir la necesidad de un proyecto propio. Dejar de una vez de ser furgones de cola de proyectos ajenos en donde termina siempre entre el estupor y la desquicia cuando se van por caminos inesperados. Construir lo que aún no existe tomará tiempo, pero debemos dejar atrás la picazón de cada contienda electoral. Es mejor perder las guerras con armas propias que ganarlas con armas ajenas, más aún cuando estas apuntan ahora a cuatro provincias de Cajamarca.

También se había perdido rumbo. ¿De qué le servía a la izquierda “pelear arriba” cuando no tiene nada abajo? ¿En qué momento dejamos la democratización del poder de lado para centrarnos en la administración de apenas una parte de lo existente? ¿Desde cuando el cambio de modelo y la nueva constitución fueron reemplazados por cuatro programas sociales y una campaña nacional en un Ministerio con cada vez menos funciones? El Presidente de este gobierno, a diferencia de su tosca versión embrional, había dejado de cuestionar las bases de la desigualdad de nuestro país. Humala había cambiado todas las caras públicas para que nada cambie. Las verdaderas caras, las que continúan en el poder, son las mismas y siguen en la sombra. La izquierda en el gobierno había llegado al gobierno cuando Humala había dejado la izquierda.

No todo es malo. Lo bueno de las crisis es que abren la posibilidad a caminos distintos. En términos generacionales, estamos ante el gran fracaso final de una de ellas. Abatidos, cansados y derrotados. Lo que no consiguieron en los ochenta tampoco lo han conseguido en su última madurez. Un proyecto a largo plazo, por temas biológicos, los deberá tener no como actores sino casi como un consejo de ancianos. Por eso considero que no es una tarea partidaria, sino generacional. No es labor de un partido ni de sus actuales cabezas. Se necesita sangre nueva.

Dejemos los consuelos y las palabras de aliento para el ámbito privado. Debemos discutir pública y abiertamente no solo por qué nuevamente estamos con el rabo entre las piernas, sino qué nuevos caminos vamos a abrir. Qué debemos dejar atrás y qué haremos en adelante. La gran transformación acabó antes que la primavera, y la izquierda debe dejar de ser, de una buena vez, una lástima otoñal.

Estamos en el año cero. Ha llegado la hora de quemar las naves.

37 comentarios a “El fin del ala izquierda: un fracaso más sí importa”

  1. jorgejhms 12. dic, 2011 at 0:07 #

    Ya pues, año 0, y ahora, como construir partido? Tendrán los líderes de la izquierda la madures necesaria para dejar sus organizaciones particulares y asumir una unidad real? o seguirán la política sectaria de toda la vida? las juventudes tendrán la capacidad para asumir las direcciones, o se seguirá sufriendo el vació generacional. Donde está nuestro Jean Jaurès??

  2. Spike 12. dic, 2011 at 3:42 #

    Ahora queda construir partido. Pero también esta reflexionar que papel hemos tenido los jóvenes de izquierda en todo esto.

  3. hildebrando 12. dic, 2011 at 6:44 #

    No estoy de acuerdo que desde la carta de los intelectuales por el cambio te saltes varios años y debates, en la izquierda hubo varios que no creian en humala e intentaron otrasxalternativas que fracasaron. los quecestaban a ciegas por humala decian que los que intentaban tener otras alternativas eran acusados de hacerle el juego a la derecha, otros creian que esas alternativas podian servir para negociar con humala (que es obvio q hizo falta). Tu articulo parece mostrar una unica hoja de ruta de la izquierda en estos años previos y yerra en eso.

  4. Dedalus 12. dic, 2011 at 8:10 #

    A mi me encantaría saber por qué inicia su escrito con un cita a Rimbaud. Y ya si estamos en ello, la razón o conjugación de la misma con el texto de su autoría. Muchas gracias.

  5. Car 12. dic, 2011 at 8:32 #

    Veo que eres muy crítico con la izquierda. Sí es cierto que no tiene un líder hecho en las bases de su pensamiento, pero acaso eso justifica en elegir a “líderes” como Alan García o Keiko? Es que acaso para usted esos se pueden llamar líderes?
    El hecho de que no haya gente joven debe ser motivo de preocupación y no algo que lapidar, para que te des cuenta lo asustado que crecen los jóvenes con el pensamiento de izquierda y sólo en el Perú lo el hecho de ser viejo o anitguo es algo que no se valora.
    No importa cuantas veces fracase esa izquierda a la que criticas, así sean mil veces va a ser mejor opción que los “líderes” Fujimori y Alan. Eso sí es motivo de preocupación. Sólo en un país sin amor própio esos ladrones pueden ser reelegidos y peor aún admirados.

  6. Felipe 12. dic, 2011 at 9:00 #

    Es facil ser profeta del pasado.Pero,en parte,tienes razon.Yo creo,que como parte del proceso de maduracion de una nueva izquierda democratica,ecologista,etica,junto a las masas, pasaba por este “peregrinaje”junto a Ollanta Humala.Se tenia que ir hasta el final del camino,para poder encontrar lo nuevo.Lo ocurrido estos dias,tiene su lado positivo:hemos perdido cargos en el gobierno pero hemos ganado en libertad,en autonomia,junto a las masas..No estamos regrezando a cero.Hemos llegado a un nuevo nivel.,ahora es otro cantar:CONGA NO VA!!!YA VIENEN OTROS CAJAMARCAS.Y ALLI TENEMOS QUE ESTAR,CONSTRUYENDO LA UNIDAD DEL PUEBLO Y PARA EL PUEBLO.

  7. Mario 12. dic, 2011 at 9:31 #

    Será difícil que la izquierda por fin se centre en el desarrollo de su propio camino, cuando el espejismo de la victoria electoral está tan fresco. La traición del caudillo será difícil de aceptar sobretodo por quienes pensaron que habían conseguido el vehículo necesario para hacer realidad sus propuestas. Aún no sé si mantener la mano extendida convirtiéndose en los voceros de la gran concertación, sirva de algo para aminorizar el viraje del gobierno. El autor clama por crear una izquierda desde los cimientos, sin embargo temo que la disputa entre lo práctico y lo principista evitará, como ha sido siempre, que la izquierda peruana pueda por fin aglutinarse no frente a un caudillo prestado sino ante un programa propio, coherente y reconciliado con las bases populares.

  8. Luis Enrique 12. dic, 2011 at 10:53 #

    Lo que la izquierda debe replantear es su origen: representar los intereses del pueblo y no los cabildeos de la política. Es obvio que la democracia en el Perú solo sirve para perpetuar a la derecha y siempre se sube con promesas de izquierda para gobernar con al derecha. El asunto tiene que ver ahora con si es que se insiste en el proceso democrático o se busca la vía directa, como siempre la izquierda lo ha planteado. Dudo que en el futuro el pueblo le crea a un candidato que diga que va a subir a hacer las reformas que se le piden. Más bien le va a creer a aquel que no participe en el juego y que acceda al poder sin mayores remilgos. Humala representa el fracaso de un sistema que solo sirve para que los ricos tengan el control, no únicamente en el Perú, sino en todo el mundo. Las protestas de New York y Londres lo dicen claramente: la humanidad está cansada del capitalismo. Ese es el fondo de la cosa. ¿La izquierda recordará estas ideas que parece haber olvidado?
    Muchas gracias.

  9. Uchi 12. dic, 2011 at 12:33 #

    Preciso… no more!

  10. Esau 12. dic, 2011 at 13:38 #

    “Se necesita sangre nueva”, pero como piensa tener sangre nueva si no se le permite hacer cambios en la organización ni en la forma del discurso (la forma no el fondo)…sus “otoñales” lideres creen tener la última palabra…y los que los secundan en los núcleos mas humildes exhalan intransigencia…NO hay sangre nueva porque no han hecho nada para tenerla

  11. Ana 12. dic, 2011 at 13:49 #

    Muy bueno tu artìculo Carlitos, creo que ya creo ni corresponde hablar de la “izquierda”, o los partidos de izquierda que son minúsculos grupos, cuyos veteranos han tenido sòlo la intención de acumular para su beneficio, mantenerse vigentes les da cierto poder y con ello chmba y sobrevivencia, nunca tuvieron la intención de formar, de hacer un partido de construir y menos unirse con otros y las bases que tenían antes pues ya no, el “pueblo” no es el de antes. En esta alinaza han sido expectorados, además que han cometido burradas políticas, en fín ahora no son nada, a construir?, bueno esa tarea es romàntica y si a alguièn le queda la buena voluntad bien.

  12. Edgar Bernabé 12. dic, 2011 at 13:55 #

    Es cierto, estamos en el año cero, le toca a nuestra generación refundar la izquierda, una que no se vuelva a mover al ritmo de los caviares. Necesitamos un socialismo pragmatico y no demagogo, donde ya dejen de haber progresistas que nos hablen de redistribución y justicia social cuando ellos mismo viven como ricos. La generación que se va ha sido victima de sus contradicciones. El nuevo socialismo a mi parecer debe nacer de donde hace mucho debio nacer, de los pobres e indignados del pais. Debemos volver a la calle, al campo, el escritorio solo debe quedar para la batalle en la red….

  13. Gabriel 12. dic, 2011 at 14:45 #

    En pleno siglo xxi y aun se sigue pensando que la gobernabilidad de un pais tendra exito en ideologias de izquierda o derecha. Este es el siglo de la competitividad las ideologias murieron tras la caida del muro y la crisis mundial del 2008

  14. Jose 12. dic, 2011 at 14:48 #

    Se está sepultando a una generación de izquierdistas,que no fueron capaces de construir un gran frente de izquierda,y menos tener un proyecto por el cual luchar,solo se enfrentaba y analizaba lo coyuntural.
    También debemos de reconocer que los únicos partidos organizados y con predencia nacional son el Apra y Patria Roja;los demás solo se activan para fines electoreros,otros,especialmente de izquierda,que se consideran los más dogmaticos,no salen de losclaustros universitarios o algunos sindicatos,no tienen relación de masas.
    Todos,los que nos consideramos de izquierda,debemos dejar de ser sectarios,y luchar por nuestro priopio proyecto,que será el proyecto de las mayoriás,que reclaman nueva constitución,fin del modelo neoliberal,etc.

  15. Giuliano Chioino 12. dic, 2011 at 16:57 #

    No entiendo que tanto machetean a Ollanta, cuando la economia se mantiene estable y dentro de todo es el unico presidente que durante mis 29 años de vida he tenido el agrado de ver haciendole caso al pueblo sobre un tema de tan alto riesgo politico como el de Yanacocha. Al final del dia se hizo lo que el pueblo quiso, Se mantendra vivo el ecosistema de toda la zona norte del Peru, el mercurio y todos los deshechos y destruccion no se daran y el verdadero pueblo (la gente que menos tiene) esta contenta con la descicion. En pocas palabras; Un gran logro! Obviamente los que pudieron haberse hecho mas ricos a traves de este proyecto opinan lo contrario pero es solo la codicia que los carcome, a todos ellos les recomiendo que se tomen un buen clonazepam de 2mg., pasen la pagina y se vallan a seguir disfrutando de su excesiva cantidad de dinero en donde la contaminacion generada por las minas no este afectando por el momento. Sobre los $4500,000,000 de inversion en agotar nuestros recursos mas valiosos solo les puedo decir que “Al buen entendedor pocas palabras” Que viva Cajamarca, que viva el peru y todos sus valiosos recursos!

    Saludos,

    Giuliano

  16. David 12. dic, 2011 at 17:08 #

    Si fuera solo un tema generacional, qué fácil sería. Hay viejos de 20 años a montones y jóvenes que abren bien los ojos aunque sumen juventudes. No, pues, dure lo que dure, la capacidad de ubicarse en el tiempo, en la historia, es lo que hace el cambio. Hay, además, la izquierda fuera de esta que se entregó en los brazos del humalismo y que se está contruyendo y bien, el movimiento indígena y los ambientalistas están hace tiempo en una oposición clara y no pactaron con Humala (solo lo prefirieron a Keiko en la 2da vuelta, y nadie los culpará por eso). Si no se prioriza una reconciliación con el territorio, si no se trabaja en función de desarrollos endógenos, si no se piensa en téminos antiglobalización, si no se plantean futuros claros, si no se diseña una utopía, todo lo que dices – amigo – es floro.

    • Shivaji 14. feb, 2012 at 1:26 #

      Gracias por ceomntar, soy nuevo en esto de escribir as que agradezco mucho de verdad cada ceomntario.

  17. David 12. dic, 2011 at 17:14 #

    Si fuera solo un tema generacional, qué fácil sería. Hay viejos de 20 años a montones y jóvenes que abren bien los ojos aunque sumen juventudes. No, pues, dure lo que dure, la capacidad de ubicarse en el tiempo, en la historia, es lo que hace el cambio. Hay, además, la izquierda fuera de esta que se entregó en los brazos del humalismo y es la que ya se está contruyendo y bien, que une el movimiento indígena y los ambientalistas, y que están hace tiempo en una oposición clara y que no pactaron con Humala (solo lo prefirieron ante Keiko en la 2da vuelta, y nadie los culpará por eso). La verdad que si no se prioriza una reconciliación con el territorio, si no se trabaja en función de desarrollos endógenos, si no se piensa en téminos antiglobalización, si no se plantean futuros claros, si no se diseña una utopía, todo lo que dices – amigo – es floro.

  18. José Ignacio 12. dic, 2011 at 17:31 #

    Me queda claro que no se puede gobernar por interposita persona. La izquierda ha intentado hacerlo ya antes. Y cada vez se alegra y salta cuando creen que por fin ha llegado su vez.

    Lasciatti ogni speranza…

  19. William Parihuana 12. dic, 2011 at 17:43 #

    Las ideas son solo eso, la izquierda que conozco solo sabe de comunicación y protestas; hablan, escriben y se levantan con argumentos e ideales a veces plausibles, pero de ACCIÓN NADA. Dale el poder a la izquierda y no serán capaces de manejar el país como ellos piden o quieren. Un caso aparte es el movimiento liderado por Susana Villarán, del que toda esa “ALA” quiere colgarse.

  20. Ricardo 12. dic, 2011 at 19:21 #

    Ya tiene más de cien años “Los jóvenes a la obra los viejos a la tumba” eso es pura metafísica. Hay que hacer polvo no los calendarios sino las ideas, el reformismo y la democracia neoliberal no tienen una oposición ideológica radical, y se necesita, si no quieres ser un “zapatero” local. La acción política presupone un partido o él partido. Si quieres hacer una revolución, necesitas un partido revolucionario.

  21. Rodrigo 12. dic, 2011 at 20:40 #

    Es que el peor enemigo de la izquierda es la izquierda. Siempre luchando por la pureza ideológica y no por sus propios grandes ideales. Limeños sesentones que van a “prestar ayuda” a cualquiera que dice la palabra “social”, “pobreza” o “minería”. Creyeron que iban a manejar al “cachaquito” por su supesta gran experiencia y Ollanta los usó y los botó cuando le provocó y lo peor es que si los llama para “combatir a la derecha, el aprismo y el fujimorismo”, ahí regresarán, sólo por estar cerca del poder que solos nunca pudieron alcanzar.

  22. Javier Farje 13. dic, 2011 at 2:43 #

    El nacionalismo nunca ha sido un buen consejero de la izquierda, y Humala es, por encima de todo, un nacionalista. Humala es militar, piensa como militar, razona y actúa como militar. El es partidario de la fracasada “revolución” de Velasco, cuyo objetivo principal fue detener la verdadera, la que no se escribe entre comillas, armando un proceso improvisado sobre los hombros de la ingenuidad de quienes se compraron el pleito. Los militares nunca han servido para conducir revoluciones sino más bien para combatirlas.

    Es muy posible que cuando estaba lejos de acariciar el poder, Humala se pudiera dar el lujo de vociferar con un discurso supuestamente cargado de progresismo. Eso no es lo malo, lo malo es que la izquierda se tragó el anzuelo.

    Es cierto: es tiempo de dejar de ser pasajeros de segunda para convertirnos en conductores de nuestro propio vehículo. Dejar de tener miedo a nuestras propias ideas. Humala ha desperdiciado la gran oportunidad de ser uno de los mejores gobiernos de la república. Allá él, pero prefiero que la decepción llegue ahora, al comenzar el proceso, antes que dos o tres años dentro del mismo, cuando el “humalismo” nos ha absorbido y disuelto en nuestra propia irrelevancia. Hay quienes hablan aquí de formar un partido. Muy temprano. Primero mirémonos en el espejo y redescubramos nuestra propia identidad. Luego tenemos que contestarnos muchas preguntas ¿Seguimos aferrándonos a la nostalgia proto-sandinista de los 70? ¿Creemos en el “bolivarismo” incoherente del Hugo Chávez, otro militar? ¿Nos compramos el pleito del supuesto indigenismo aymara de un presidente mestizo (Evo Morales) que nos vendió el cebo de culebra del tawantinsuyo del siglo XXI? ¿Nos la pasamos mirando con nostalgia fotos sepia de la época de Marka y Alfonso Barrantes? ¿O nos constituimos en abanderados de nuestra propia modernidad, en dueños de nuestro propio discurso? Son demasiadas preguntas y seguro que hay muchas más, pero si no las respondemos, seguiremos buscando otra carcocha ideológica pintada de progresismo para convertirnos, una vez más, en pasajeros de segunda. Nos van a pedir que nos bajemos a empujarla cuando la carcocha se pare, y cuando arranque, nos dejan a la vera del camino, esperando otra cafetera destartalada pintada de rojo. No importa cuanto tiempo nos tome, tenemos que reencontrarnos con nosotros mismos, antes que sea demasiado tarde.

  23. Walter 13. dic, 2011 at 3:02 #

    La izquierda peruana definitivamente no se ha modernizado, aun sigue pensando que llegar al poder mediante las armas es la solucion, en estos tiempos los paises necesitan de trabajo ideas progresistas que desarrollen al pais, competitividad, profesionalismo y mentes abiertas a lo que el pais necesita para su desarrollo y no para seguir estancados, seguimos como paises subdesarrollados, en que dirigentes solo sirven para mover y engañar a lagente haciendo huelgas y desmanes, no pensando que con esas actitudes el pais y su zona pierden dinero. Como dijo ayer el nuevo ministro, en el pais debe existir orden y ahi empieza la cosa, si no hay orden no camina nada, asi que creo que Humala se ha dado cuenta que si no se pone a trabajar va a perder el y el pais , y no creo que quiera eso con apenas 4 meses en el gobierno, esperemos que el nuevo gabinete, vaya con mejor rumbo y solucione los problemas de la mejor manera posible y para que el Peru crezca aun mas, estamos sentados sobre un banco de oro y no podemos desperdiciar el desarrollar y ser un mejor pais.

  24. Javier 13. dic, 2011 at 11:29 #

    de acuerdo con la mayor parte de la reflexión. Sólo tal vez precisar que no hay una izquierda, sino muchas, con matices, e incluso divergencias… esa es una debilidad, pero podria ser también la base de una propuesta diversa, masiva..y no creo que se trate solo de un asunto generacional, como ya lo han señalado en otros comentarios…

  25. Fredy 13. dic, 2011 at 13:12 #

    Ollanta Humala debe responder ante la historia y por eso creo que es demasiado precipitado juzgarlo ahora. El fracaso de esta opción no es únicamente responsabilidad de Ollanta Humala; las izquierdas hemos contribuído –y algunos de manera entusiasta- a tirar la tina, el agua sucia y el bebe por la borda.
    Las izquierdas deberán responder ante sus alicaídos militantes y cuanto más antes mejor.
    Creo que fue correcto trabajar por forjar una alianza electoral con Humala. La propuesta política que sustentaba este proyecto contiene muchas ideas de avanzada.
    Las izquierdas no tenían ninguna opción electoral y no lo van a tener en mucho tiempo más porque hemos perdido credibilidad ante el pueblo.
    Construir un proyecto de izquierdas no lo vamos a hacer ni desde la irracionalidad política, ni levantando un discurso maximalista y tampoco bajo la égida de los responsables del fracaso de las izquierdas.
    Lo primero, en las izquierdas tiene que haber una renovación, de rostros, ideas y métodos de trabajo. Y lo principal, tiene que haber claridad en la propuesta política para el país.
    Somos pocos y nos seguimos dividiendo y menos sabemos ganar aliados, y si seguimos por esa senda, vamos a vivir encerrados en un ghetto

  26. Cesar 13. dic, 2011 at 14:26 #

    Ellos trazaron su suerte el dia que se compraron los cuentos del fin de la historia, la muerte de las ideologías, etc. prefirieron la comodidad de las ONG, la ecologia, la inclusión social, los discursos académicos llenos de palabras y con pocas ideas, el blog propio, el twitter incendiario y el sueño de ganar las elecciones. Se olvidaron de denunciar la explotación diaria de los pulmones de los trabajadores, renunciaron a la dureza diaria de construir partido entre los trabajadores y el pueblo. Seguirán buscando “unidad de la izquierda”, militares patriotas, nacionalistas, empresarios responsables y verbo antiimperalista. Condenados estan a seguir persiguiendo su cola.

  27. DANIEL 13. dic, 2011 at 16:15 #

    por que vivimos siempre de lamentaciones, prque siempre nos creemos la divina pomada, solo sabemos criticar y no hacer un analisis de lo verdaderamente ocurre, lamentablemente ollanta fue elegido para gobernar un pais y no para darle que comer a los siempre caudillesco, lo diez canseco, los tapias los eternos caudillos que hablan en nombre del pueblo pero que viven de su pobreza y si no miren las gente que ellos llevaron solamente pra hacer un burdel social y nada de gestion publica que deben conocer, es falta de seriedad y de respeto que un presidente lo lleve a un cargo y despues salga gritando como lo que esta ocurriendo en casa ahi lo vemos al intectualisimo sinesio lopez, a tapia que no tienen un criterio de discrecion, si asi a sido su comportamiento imaginemosno como habra sido cuando se queria tomar alguna accion que cualquier autoridad la tiene que realizar por que esta en el gobierno pero no tiene el POder

  28. WILLY 13. dic, 2011 at 23:06 #

    La zurda en el Perú obtuvo dos resultados electorales importantes en estos dos últimos años, el primero ganar la alcaldía de Lima, el segundo ingresar al Gobierno nacional prendida de la bota militar (nuevamente, antes fue Velasco), pero para su mala suerte solo se han descubierto en sus abismales defectos: son pésimos gestores. La zurda en la Municipalidad se viene desangrando estrepitosamente día a día con su soberana e inalcanzable incapacidad, Susana Villarán y su cuerda caviar han demostrado su lado perverso que los deja incapacitados para toda la vida política. Olvídense de un proyecto, han evidenciado su lado más bajo: la traición, boicoteando a Humala desde dentro y desde afuera han quedado ante los ojos del Perú como gente no confiable y ese descredito les pasará factura eterna.

  29. Amaru 14. dic, 2011 at 2:30 #

    La izquierda no ha sido maltratada en el sentido burdo que lo plantea este personaje que apoyo a Gana Peru, en todo tu tambien ha sido maltratado. La izquierda ha sido traicionado, y traicionado en el elemento comun que permitia generar lazos entre la izquierda y el partido de Ollanta, la defensa de los derechos de los oprimidos y vilipendiados del Peru. Parece que el nivel intelectual te es un tanto limitado, el hecho de que se uniera bajo ciertos lineamientos con Ollanta Humala no significa que la izquierda no tenga proyecto propio, la coyuntura politica ameritaba este tipo de union, porque era inviable que la izquierda se postulara en forma independiente, a menos que estes insinuando que o la izquierda no haga nada (supongo que estaria feliz por eso) o que la izquierda tome el fusil, cosa que ningun partido de izquierda del Peru considera algo razonable.
    La izquierda sufrio serios reveses desde la implantacion en forma salvaje del individualismo por parte del Fujimorismo criminal, y por la accion de Sendero Luminoso que fue habilmente utilizado por el ladron y asesino Fujimori y su aliado, otro delincuente Vladimiro Montesinos. La izquierda ha estado luchando activamente en esta decada por recuperar la formacion politica del Peruano, tan necesario actualmente, asi que no existe un fracaso, sino un camino largo y lento de recuperar los niveles politicos perdidos por el pueblo. Eso no es derrota, tal vez tu te consideres derrotado por haber apoyado a Ollanta Humala. Que inmoralidad, tu no trabajaste para Ollanta? y ahora pretendes rasgarte las vestiduras por el caso de Madre Mia??, cuando trabajaste para Ollanta, no sabias si era autoritario o no?? o simplemente no te importo? y ahora que las cosas cambiaron, tratar de limpiarte, que cinismo y actitud tan deleznable que muestra este pobre señor, que demuestra ser el el viejo, porque la vejez no es solo fisica, sino moral, espiritual y usted es ya demasiado viejo en ese sentido. Puede existir personas en la izquierda que sean mayores de edad, pero jovenes en espiritu, ardorosos en la lucha por el pueblo, los jovenes de espiritu. Asi como se decia Jose Ingenieros, se puede joven, pero viejo de espiritu, que es lo peor.
    Que lamentable este caso, quien apoyo a Gana Peru y reconocio que su agrupacion era parte de este partido, ahora ataca a los demas, tal vez para ocultar su propia derrota. Aqui esta una entrevista donde reconoce que es parte de Gana Peru:
    http://perunet.tv/bajo-la-lupa-socialistas-gobierno

  30. Tupac 14. dic, 2011 at 14:24 #

    La cupula de la izquierda tiene un profundo foquismo electoral desde los 80 y llego de elecciones en elecciones a pasar a ser la cola de los sectores de la “derecha moderna” que se viste de populista para estafar a las grandes mayorias de nuestro pueblo con palabras bonitas como “revolución”, “Solidaridad” etc.
    La izquierda tiene que probar los caminos que se hicieron en Venezuela, Ecuador, bolivia, nicaragua, etc donde se estan llevando cambios progresistas que sirven para desarrollar ideológicamente a las fuerzas populares y así comenzar el camino a la construccion de una nueva sociedad peruana libre económicamente y para eso hay que ser antiimperialista.

  31. jose a villafuertecharca 14. dic, 2011 at 16:19 #

    Estando de acuerdo con la postura critica, se necesita gran dosis de autocritica. Propongo trabajar dos temas: 1) La derrota de la izquierda es por falta de cambio generacional o por la institucionalizacion de la corrupcion al interior de los grupos de izquierda. 2) Quien organiza al izquierda nueva. (Pensando y actuando desde Arequipa)

  32. Juan X 15. dic, 2011 at 7:42 #

    Esto comento en el artículo de Wiener “La izquierda y Ollanta”: Creo que más que encandilamiento fue el facilismo de subirse al coche de quien se vislumbraba como ganador y por ello dejar de lado elecciones internas para un precandidato de izquierda como por ejemplo reclamó en su momento el padre Marco Arana, pero lo ignoraron por completo. El dijo que no deben haber candidatos naturales Aludiendo a Ollanta, pero la izquierda ningún eco.
    Creo, pues solo soy un ciudadano de a pie, que efectivamente no se trabajó en un proyecto de izquierda y sí aceptaron un rol muy subordinado. Diríamos desde una visión miope de la política “qué les quedaba” pues creo les quedaba tanto trabajo pendiente que optaron por lo más fácil, prenderse del que más opciones tenía y se les parecía un poco.
    ¿Lógico unirse a Ollanta? Talvez pero era importante el cómo y no ser meros piquichones sino aliados. Es más, debió propiciarse que él (Ollanta) se aunase a un frente de izquierda. Pero como se sentían los socios chiquitos y débiles se allanaron al socio mayor y fuerte que en estos últimos años nunca quiso llamarse de “izquierda” (ni de derecha).
    El giro de Ollanta es en gran parte un fracaso y responsabilidad de la izquierda, porque al apoyarlo y defenderlo y publicitarlo incondicionalmente colaboró a que este fenómeno presidencial haga lo que está haciendo. Si los términos de su alianza hubieran sido discutidos con sentido más principista que pragmatista talvez ni siquiera se hubiera consumado esa “alianza”, pero ya no tendríamos por qué hablar de “fracaso y responsabilidad de la izquierda” con respecto al proyecto “Nacionalista”.
    Por último me llama la atención que Don Raul Wiener discrepe con esos conceptos que me parecen obvios, creo que allí hay más una cuestión personal de no querer darle la razón a ese señor León Moya que no conozco.

  33. jorge 20. dic, 2011 at 4:03 #

    Bueno yo creo que mas que quemar las naves hay que quemar la flota entera..espero se entienda lo que digo..ni la caviar, ni la reformista, ni la burocrata, ni la radical..todas han fallado, en la historia y a sus futuras generaciones..la unica diferencia entre ellas entiendase bien y de una sola ves , es que una podra dormir y morir mas tranquila que la otra…tengo la conviccion y la esperanza a la ves, que al final del camino los revolucionarios vamos a triunfar…ni siquiera tenemos tiempo creo de esperar que sanen heridas..debemos marchar sobre el camino tal y como esta…
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  1. Desde el Tercer Piso » IMPLICANCIAS DE UN NUEVO GABINETE - 12. dic, 2011

    [...] y funcionarios más zurdos, la cuestión se explica mejor por su falta de peso propio, como explica Carlos León Moya: Uno cosecha lo que siembra. Una izquierda sin proyecto propio y que jugó los últimos años a ser [...]

  2. Pensamientos Navideños 2011 | elmorsa.pe - 14. dic, 2011

    [...] es que este cambio de gabinete sorprenda realmente. Es otra vez que las izquierdas tropiezan con la misma piedra. En fin. Es el cierre de una generación que se la jugó el todo por el todo por un último minuto [...]

  3. Solo se odia lo querido « carlosadrianzen - 12. feb, 2012

    [...] algo más de un mes, en artículo titulado “El fin del ala izquierda: un fracaso más si importa”, Carlos León hizo un balance de lo sucedido con  el sector progresista desembarcado del gobierno [...]

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